
Buen día lunes para todos y buen comienzo de semana!
Hoy vamos a retornar un poco a la realidad argentina que tanto nos duele. Es conocida la tensa relación entre los Kirchner y los medios de comunicación. Fue una característica del gobierno de Néstor K. el no haber dado a lo largo de su mandato ni una conferencia de prensa, y la situación no mejoró tras la asunción de Cristina. Es más, la presidenta aprovecha cada discurso para tirar un misil a los medios opositores (aunque algunos, como Clarín, claramente oficialista, reciben una tirada de orejas también de vez en cuando).
La semana pasada se conocieron tres hechos protagonizados por el gobierno nacional y que apuntan a los medios de comunicación. El primero fue la renuncia de Julio Bárbaro al frente del COMFER, quien inmediatamente fue reemplazado por Gabriel Mariotto, un hombre de confianza del matrimonio Kirchner. Bárbaro tuvo algunas declaraciones fuertes contra la presidenta y su gobierno al afirmar: "Los dialoguistas no podemos ser parte de esta política".
La segunda noticia fue la difusión de un informe elaborado por la carrera Ciencias de la Comunicación de la UBA que denuncia la manera en que fueron tratados los hechos que enfrentaron al Gobierno y al campo. Agrego aquí dos fragmentos del informe:
“Que, en durante el tratamiento periodístico de los hechos vinculados al lock out de la actividad agrícola-ganadera, han existido expresiones de periodistas – no corregidas ni enmendadas por colegas del propio medio o sus superiores – que lejos de importar afirmaciones de hechos o apreciaciones opinables, llenan de vergüenza e indignación por sus contenidos clasistas y racistas, y por la supina ignorancia que revelan”.
“Que la gran bonanza económica que vive la producción agropecuaria pos devaluación ha generado un mercado publicitario extraordinario para los medios de comunicación, verificada por la proliferación de espacios dedicados a la información rural, no debería influir explícitamente en la línea editorial de los distintos medios, sin perjuicio de que sería hacer conocer al público de modo ostensible el listado y compromiso económico aportado por los anunciantes”.
Por esto, que ellos consideran discriminatorios (de más está decir que los dichos y hechos de Luis D´Elia no son considerados discriminatorios ni tampoco las acusaciones de golpistas de Cristina hacia quienes protestaban porque solo entran en esa categoría todo lo que se oponga al gobierno de turno), es que exhortan a “realizar las actividades previstas en la Propuesta Nº 208 del Plan Nacional contra la Discriminación, aprobado mediante el Decreto Nº 1086/05 por medio del Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión”.Y esta es la tercer noticia: “Cristina Kirchner se reunió con el ministro de Justicia, Aníbal Fernández; el secretario de Medios, Enrique Albistur; el flamante interventor del COMFER, Gabriel Mariotto; el decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Federico Schuster; y la titular del Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI), María José Lubertino, para delinear la tarea del Observatorio de la Discriminación en los medios de comunicación”. Un observatorio de los medios no es más que un mecanismo de control, y este gobierno ha dado clara muestras de querer callar todas las voces disidentes.
Parece que estas noticias quedaron tapadas con muchas otras. Las rescato acá porque, por suerte, no soy conocida y por tanto no soy peligrosa; veremos hasta cuándo!
Espero sus reflexiones!
Mostrando entradas con la etiqueta Cristina Kirchner. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristina Kirchner. Mostrar todas las entradas
lunes, 7 de abril de 2008
De políticas y medios: todos k-llados
Publicado por
Nadia
en
9:34
11
personas anclaron aquí
Etiquetas: Cristina Kirchner, debate
martes, 12 de febrero de 2008
Zarpamos
Ancla, dice Wikipedia, es “un instrumento náutico que permite a un barco fijar su posición en el mar sin tener que preocuparse de la corriente”. Este pequeño espacio como lugar para dejar de navegar por unos segundos, para retomar luego la dirección contraria a la corriente, como corresponde.
Algunos se acordarán, tal vez, de aquel gran emprendimiento de Rodolfo Walsh: la Agencia de Noticias Clandestina. Lejos estoy de querer emularlo, aunque me gustaría tener un poco de su valentía. En todo caso, y por lo mucho que lo admiro, este es mi pequeñísimo homenaje (junto con la tesina que algún día espero empezar y, luego, terminar).
Tal vez esperen que les cuente cuál va a ser el rumbo que va a seguir este proyecto, pero quizás es mejor que no siga caminos predeterminados, solo con el objeto de darle espontaneidad, de quitarle rigidez.
Quedan ustedes bienvenidos a “El ancla”, espacio creado por mi para compartir con ustedes, por lo tanto, nuestro. Los invito a dejar comentarios, sugerencias, retos y alabanzas; a expresar disconformidades, aburrimientos, enojos, satisfacciones.
“Quien entabla un diálogo considera al interlocutor como una persona con la que merece la pena entenderse para intentar satisfacer intereses universalizables”, leí en un texto de Adela Cortina hace algunos días. Yo deseo entablar un diálogo con ustedes a través de este rinconcito en la web.
Para empezar, quiero compartir con ustedes algo que llamó mucho mi atención aunque, a esta altura, ya no debería. El pasado sábado, la Revista Noticias ofreció en tapa una nota sobre la Presidenta Cristina y sus peculiares horarios de trabajo. En tono de denuncia, manifestó que de sus 60 días de mandato, Cristina trabajo solo 34 (y descansó 26). Claro que, a diferencia de la gran mayoría trabajadora, su jornada de trabajo en estos días empieza alrededor de las 16 horas y no dura más de 5 horas. Hasta aquí, la indignación propia del caso y cada uno sabrá que pensar. Lo que yo quiero es mostrarles algo que encontré el domingo en Clarín. Aquí también se ocupan de los horarios de trabajo de nuestra flamante presidenta pero para aclarar que ella prefiere trabajar en la Residencia de Olivos. Extraña coincidencia. Esta nota sale un día después que la nota de la Revista Noticias y, aunque no la nombra, es una clara réplica. Nada nuevo: el inmenso poderío de Clarín, puesto al servicio del mandatario de turno.
Los invito a leer ambas notas y a estar más atentos en el momento de elegir cómo informarse. Lejos estoy de ponderar a la revista ni de crucificar a “Clarín”. Como digo siempre, con los medios lamentablemente no está clara la distinción entre “buenos” y “malos”, "ángeles y demonios". Esto no implica dejar de informarnos sino, al contrario, empezar a pensar cómo nos informamos.
A los que les interese, le ofrezco la nota completa de la Revista Noticias. De todas maneras, les dejé los links para leer los artículos.
Espero sus comentarios.
Algunos se acordarán, tal vez, de aquel gran emprendimiento de Rodolfo Walsh: la Agencia de Noticias Clandestina. Lejos estoy de querer emularlo, aunque me gustaría tener un poco de su valentía. En todo caso, y por lo mucho que lo admiro, este es mi pequeñísimo homenaje (junto con la tesina que algún día espero empezar y, luego, terminar).
Tal vez esperen que les cuente cuál va a ser el rumbo que va a seguir este proyecto, pero quizás es mejor que no siga caminos predeterminados, solo con el objeto de darle espontaneidad, de quitarle rigidez.
Quedan ustedes bienvenidos a “El ancla”, espacio creado por mi para compartir con ustedes, por lo tanto, nuestro. Los invito a dejar comentarios, sugerencias, retos y alabanzas; a expresar disconformidades, aburrimientos, enojos, satisfacciones.
“Quien entabla un diálogo considera al interlocutor como una persona con la que merece la pena entenderse para intentar satisfacer intereses universalizables”, leí en un texto de Adela Cortina hace algunos días. Yo deseo entablar un diálogo con ustedes a través de este rinconcito en la web.
Para empezar, quiero compartir con ustedes algo que llamó mucho mi atención aunque, a esta altura, ya no debería. El pasado sábado, la Revista Noticias ofreció en tapa una nota sobre la Presidenta Cristina y sus peculiares horarios de trabajo. En tono de denuncia, manifestó que de sus 60 días de mandato, Cristina trabajo solo 34 (y descansó 26). Claro que, a diferencia de la gran mayoría trabajadora, su jornada de trabajo en estos días empieza alrededor de las 16 horas y no dura más de 5 horas. Hasta aquí, la indignación propia del caso y cada uno sabrá que pensar. Lo que yo quiero es mostrarles algo que encontré el domingo en Clarín. Aquí también se ocupan de los horarios de trabajo de nuestra flamante presidenta pero para aclarar que ella prefiere trabajar en la Residencia de Olivos. Extraña coincidencia. Esta nota sale un día después que la nota de la Revista Noticias y, aunque no la nombra, es una clara réplica. Nada nuevo: el inmenso poderío de Clarín, puesto al servicio del mandatario de turno.
Los invito a leer ambas notas y a estar más atentos en el momento de elegir cómo informarse. Lejos estoy de ponderar a la revista ni de crucificar a “Clarín”. Como digo siempre, con los medios lamentablemente no está clara la distinción entre “buenos” y “malos”, "ángeles y demonios". Esto no implica dejar de informarnos sino, al contrario, empezar a pensar cómo nos informamos.
A los que les interese, le ofrezco la nota completa de la Revista Noticias. De todas maneras, les dejé los links para leer los artículos.
Espero sus comentarios.
Publicado por
Nadia
en
9:28
5
personas anclaron aquí
Etiquetas: ANCLA, Clarín, Cristina Kirchner, Revista Noticias
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
